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En el marco de las
conmemoraciones del 8 de marzo Día Internacional de la Mujer, el Grupo Interagencial
de Género (GIG) del Sistema de las Naciones Unidas, realizó el pasado viernes
el debate Acercando voces: entre la
concepción del buen vivir y el pensamiento la feminista. Este espacio
propuso establecer una aproximación entre la concepción del buen vivir, del vivir bien, y las ideas del pensamiento feminista, explorando
sinergias, puntos de contacto e implicancias para la ampliación de voces y la
afirmación de la diversidad de identidades de las mujeres.
Las palabras de apertura
estuvieron a cargo de Carmen Echauri,
Asesora Técnica de ONU Mujeres, quien enfatizó que si bien este debate se
encuentra muy avanzado en otros países como Ecuador y Bolivia, “ya Paraguay se viene sumando al mismo y
constituye parte de un nuevo contrato social”.
Las ideas del “buen vivir”
han cobrado fuerza y mayor visibilidad en los debates sobre los estados
multinacionales desarrollados en países de la región andina, movidos por la
búsqueda de modelos de desarrollo alternativos, en los que predominan los
principios de igualdad y equilibrio con la naturaleza. Las organizaciones
feministas en Latinoamérica han buscado, asimismo, articular sus ideas con esta
discusión, propiciando el sonido de las voces específicas de las mujeres. El
reto es el diálogo diverso y el enriquecimiento de visiones.
Posteriormente, Mirtha Rivarola, Oficial de Género y
Adolescencia del UNFPA, hizo una breve explicación de la actividad y presentó a
las expositoras, destacando que es muy oportuno volver a mirar este tema desde
el feminismo y desarrollar un diálogo constructivo al respecto.
En Paraguay en el año 2010
este esfuerzo de articulación entre las ideas “buen vivir” y las del
pensamiento feminista, ha tenido un espacio en el Foro Social de las Américas
realizado en Asunción en el mes de agosto. Esta búsqueda ha sido promovida
particularmente por organizaciones como la Articulación Feminista
Marcosur, que junto con la
Coordinación de Mujeres del Paraguay (CMP) organizaron el
diálogo entre mujeres feministas e indígenas de la región en el marco del Foro. El “buen vivir” desde la mirada de las
mujeres también forma parte de los
debates promovidos desde el feminismo en el Foro Social Mundial, realizado en Dakar en febrero
de este año.
Angélica Roa, integrante
de la Coordinación de Mujeres del Paraguay (CMP) y quien participara del mencionado
Foro Social Mundial, fue la primera expositora y destacó que en nuestro país
recién se inicia un acercamiento al tema del buen vivir y las mujeres
indígenas. “¿Qué nos pasa a las feministas cuando hablamos del buen vivir?
Muchas veces usamos las palabras sin conocer su contenido”, por ello, señaló,
establecer el diálogo entre feministas y mujeres indígenas es un paso
necesario.
Por su parte, Esther Prieto, jurista especializada en
Derechos Humanos y Asesora del Instituto Nacional del Indígena (INDI), habló de
cómo el lenguaje de los pueblos indígenas ya expresa esta concepción. Recordó
las voces guaraníes como el teko porã
y teko joja, así como la quechua sumak kausai y la aimara sumaj qamaña, todas refiriéndose a esta
cosmovisión que integra al ser humano como parte de un todo en armonía con la
naturaleza. “Con esto quiero decir que debemos tener mucho cuidado y respecto
cuando levantamos una bandera de los pueblos indígenas", enfatizó.
Marilyn Rehnfeldt, del
Centro de Estudios Antropológicos de la Universidad Católica (CEADUC), se
detuvo en tres reflexiones puntuales desde la antropología. La primera referida
a la necesidad de comprender la labor de las mujeres en el trabajo productivo,
en el sistema de producción-reproducción y sus cosmovisiones. La segunda que la
conciencia acera de las consecuencias del capitalismo en las mujeres indígenas
es creciente, con el uso de agrotóxicos, las plantaciones de soja, la falta de
agua y la contaminación. “Finalmente, la
posición de las mujeres indígenas es un poco compleja, puesto que nuestra
sociedad hasta ahora se ha relacionado sólo con los caciques indígenas”.
María Luisa Duarte,
representante indígena del pueblo aché, sostuvo que ésta es una práctica
milenaria y que es parte de los pueblos indígenas desde que están en la tierra.
“Por ello esta palabra tiene una
concepción muy profunda y muy espiritual. Nosotros no planteamos la unidad,
sino que planteamos la visión del conjunto: vamos del todo a lo particular y no
al revés. La tierra es fundamental, es el principio mismo de la vida; por eso
no nos identificamos con una sola mirada, sino que somos espiritualidad,
dirigencia, madre, abuela o hija, un conjunto de todo. Y desde allí planteamos
nuestra lucha”, manifestó.
Por su parte, María Teresita Silvero, Directora de
Gabinete de la Secretaría de la Mujer de la Presidencia de la República, indicó
que este tema que no se ha trabajado lo suficiente y no se cuenta con elementos
para ser abordado por las políticas públicas. “Necesitamos más investigaciones
y datos para iniciar un camino al respecto”, dijo.
Luego se dio un interesante
debate entre las personas participantes, entre ellas el Coordinador Residente
del Sistema de las Naciones Unidas, Lorenzo
Jiménez de Luis, el Representante de OPS/OMS, Rubén Figueroa, la Representante Auxiliar del UNFPA, Manuelita Escobar, y la experta paraguaya ante el
Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW), Line Bareiro.
Las conclusiones del
conversatorio estuvieron a cargo de Any
Ramos, Asesora de Asuntos Indígenas de UNICEF, y el evento fue clausurado
por Margarita Ferreira, Punto Focal
de Género de la OPS/OMS.
Fotografía: ©
UNFPA/Paraguay/Dora Carolina Oddone.
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