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Cada año mueren 536.000 mujeres por causas relacionadas con el embarazo. Además que más de diez millones de mujeres padecen enfermedades graves o de larga duración o discapacidades causadas por complicaciones del embarazo o del parto. Esta situación empeorará si los países asignan menos recursos a la información y los servicios de salud pública, especialmente en aquellos que tienen altas las tasas de mortalidad materna.
"No hay ninguna otra inversión más inteligente y que tenga tan alto rendimiento económico y social, que las inversiones en la salud y los derechos de las niñas adolescentes y las mujeres", afirma Thoraya A. Obaid, Directora Ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), al referirse al tema de reflexión que este año toma el Día Mundial de la Población, que se conmemora cada 11 de julio.
Paraguay mantiene una elevada tasa de mortalidad materna, la más alta del Mercosur luego de Bolivia. En el año 2005, según datos oficiales, en nuestro país la tasa de mortalidad materna registrada fue de 128,5 por 100.000 nacidos vivos. También sigue siendo relevante la elevada incidencia del aborto como causa de muerte, junto con las hemorragias, sepsis, toxemias y otras complicaciones del embarazo, parto y puerperio.
Teniendo en cuenta que los programas de población no son costosos y que una inversión de 100 millones de dólares en programas de planificación de la familia redunda en agregar 3,6 millones a las personas que utilizan métodos de planificación de la familia, reducir en 2,1 millones los embarazos no deseados y prevenir 825.000 abortos, es indudable que se trata de una inversión imprescindible en el marco de una política de población con perspectiva de derechos.
Proyecciones del UNFPA indican que por cada diez millones de dólares de déficit en la financiación para la planificación de la familia, incluidos costos indirectos del sistema de salud, habrá 1,8 millón más de abortos peligrosos y 19.000 muertes adicionales de madres.
En ese sentido, la señora Obaid insta a garantizar el acceso a los servicios de salud reproductiva y a los de planificación de la familia, de manera a que las mujeres y las niñas eviten embarazos no deseados o precoces, abortos en malas condiciones y discapacidades causadas por el embarazo. En respuesta a esta problemática, es relevante destacar que la inversión en servicios anticonceptivos produce un gran beneficio, pues reduce la necesidad de efectuar gastos públicos en salud, educación y servicios sociales de otros tipos. Según se estima, solamente con servicios de planificación de la familia sería posible reducir la cantidad de defunciones maternas en hasta un 40%. "Hoy, en el Día Mundial de la Población, exhorto a todos los líderes a que conviertan la salud y los derechos de la mujer en una prioridad política y de desarrollo. Las inversiones en las mujeres y las niñas prepararán el terreno no sólo para la recuperación económica, sino también para un crecimiento económico a largo plazo que reduzca la falta de equidad y la pobreza. En estos tiempos difíciles, no hay una inversión más inteligente", enfatiza la Directora Ejecutiva del UNFPA.
Fotografía: Gentileza Rafael Urzúa. |